He dedicado gran parte de mi vida laboral a hacer felices a otras
personas, menos a mi y mis ganas de hacer mis propias cosas, emprender
mis proyectos profesionales, me paso mis 8 horas de trabajo tratando de
quedar bien con mi jefe y las personas que integran el organigrama de
esta dependencia.
¿Por qué lo hacemos? Primero por
miedo, miedo a perder el empleo, miedo a no quedar bien, miedo al
fracaso, todo en esta vida está reglamentado por el miedo. Esa forma de
control social que rige nuestras vidas.
Todo nuestro
esfuerzo es para que otras personas se luzcan con nuestro trabajo, son
esas personas quienes quedan bien, nosotros somos sólo mano de obra
intelectual y técnica barata. Trabajamos para hacer felices a otras
personas y lo peor es que somos concientes de eso pero nada hacemos para
dejar de hacerlo o para cambiarlo.
Dedicamos nuestro
tiempo para otras personas, que al final no van a estar ahí para cuando
tu los necesites, porque en el fondo no les importas, sólo quieren que
cumplas con tu trabajo, te "pongas la camiseta" y des más del 100% en la
empresa o dependencia en la que estés y no reclames, que para eso te
pagan o mal pagan según sea el caso.
No importa las
horas de esfuerzo, las horas nalga en la oficina, el calor de la calle,
las horas extras que tienes que quedarte, los fines de semana que tienes
que trabajar, las cuatro paredes de tu oficina y un montón de personas
que están en las mismas condiciones que tu, serán tus compañeros por
todo el tiempo que estés en esa situación, podrás cambiar de jefes pero
tu labor va a seguir siendo la misma: trabajar para hacer felices a
otras personas
¿Vale la pena?

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